Una de las cosas que más me llamó la atención del Foro Global 2011 fue la presentación de Tim Christophersen, de la Secretaria de la Convención sobre Diversidad Biológica (CBD) acerca del enfoque por ecosistemas.

Fundamentalmente, dicho enfoque se basa en la interdependencia en sentido amplio: de los diferentes grupos de interés, de las personas que habitan el territorio, de la funcionalidades de los ecosistemas y de las interrelaciones de todo ello dentro del ámbito definido como fuera de él.

Sorprende que a estas alturas, volvamos a los mismos preceptos que, como humanidad, ya conocíamos hace miles de años y que algunas poblaciones  han conservado y siguen transmitiendo de generación en generación. Valga como muestra de ello el “enfoque por ecosistemas” que subyace a la famosa carta que escribió el Jefe Seattle o al concepto de pertenencia inherente a la Pachamama o el Ñuke Mapu.

Parece que nuestra historia como especie es ir y venir entre la ignorancia y el conocimiento y entonces el tiempo no es tan lineal como pensamos sino cíclico como también apuntaban ya los mapuche.