El reto de nuestra especie humana, a día de hoy, es encontrar el camino de seguir evolucionando sin acabar con nosotros mismos.

Vivimos en una verdadera crisis ambiental en la que nuestro consumo de recursos naturales continua creciendo por encima de la capacidad de los mismos de renovarse.

Y con ello, continuamos destruyendo la biodiversidad que guarda las claves de nuestra supervivencia (WWF, 2010).

Esta manera de manejarnos con los recursos disponibles, en la que no somos capaces de alcanzar un equilibrio, ha sido también la forma en la que, en sucesivas ocasiones, la humanidad ha abordado su relación con los bosques.

Es una historia que se repite una y otra vez en cada uno de los lugares que el ser humano ha ido colonizando. Sucedió en Europa Central, en la Península Ibérica y en Canarias con la colonización castellana. Y sucede ahora en las zonas tropicales de todo el mundo.

Pero, ¿cómo son las cosas antes de la deforestación?, ¿cómo sucede?, ¿qué hace que acabemos con estos preciados recursos? ¿qué se pierde por el camino? ¿cómo podemos aprender?

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(Este post pertenece a un grupo de publicaciones cuyo mapa llave es este otro post).